Dueña: Rikku Yuki
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Nombre: Sanji Rion
Apellido: Libhart
Significado del nombre: no tiene
Clase: Asesino evocador*
Raza: Demonio
Edad: 19 años
Cumpleaños: 23/ Noviembre
Apodo: Rion
Dimensión de la que proviene: Las profundidades del nucleo de Shinjo
Madrinas: Cristha, Chio, IkariChan.
PadrinosSora
Llegada: 2/12/08
Molde: Too
Casa : Dream of doll
Ojos: G16 (azules DOD)
Pelo: DOD
Maquillaje: Gótico
Personalidad:Es fiestero y bromista. Aunque en el fondo es un chico serio que se toma 100% enserio su
trabajo.
Historia:
Mientras mi alma se mantenía en reposos en las llamas del infierno, un despiadado dios me invoco y nací para ser su “guardaespaldas”.
Arrastrado por las inmensas capas del abismo llegue a Shinjo, al continente de Eterniah.
Un lugar “agradable” salvo por que en Eterniah Vivian James y Alecsandross.
James un demente Dios y Alecsandross su tiránico Rey, con el deseo de ser inmortal.
Tras 30 años de entrenamiento James decidió que ya estaba preparado para ir con él, aunque mi forma física seguía siendo la de un niño. Un niño de unos 10 años, de piel gris, cabellos negros, ojos rojos como la sangre, con una dentadura prominente, y garras afiladas en vez de manos.
Cada misión era más despiadada mas sádica y más desequilibrada, sin embargo yo cumplía sus órdenes solo para ver la sonrisa de mi amo y sentir una caricia leve de su mano.
Mientras vivía bajo la influencia de James, se pudo decir que llego a ser mi padre.
Me enseño a manejar la magia que corría por mi cuerpo, a curar mis propias heridas, a obtener ayuda de él si le imploraba en mis rezos.
Sin embargo no me enseño a hablar, pero si a entenderle, decía que no me era necesario saber hablar, que las palabras solo estropean los hechos.
Durante muchos años hice cosas atroces…
Y
Entonces llego ella…
A mi vida llego la madre que nunca había tenido…
Yuki …
Era una niña pequeña que James había traído para si, secuestrada de los cielos.
¿Pena?
No, no sentí pena en ese momento, aunque ella si sentía miedo, podía olerlo.
Duramente mucho tiempo fui su custodio apresándola en sus intentos de huidas.
Todo por contentar a James.
La hubiera matado con mis manos si James lo hubiera ordenado.
Un día, tras volver de una misión, la que era una niña, había dejado de serlo.
Sus pequeños dedos, se había convertido en unos largos dedos, su figura débil, se había convertido en una espléndida mujer de unos 21 años y sus ojos, seguían siendo igual.
Azules, tranquilos, profundos.
Tiempo después supe que el cuerpo de un Dios no madura como el de un humano un demonio. Sino que son los actos que los rodean los que hacen que su cuerpos experimentes cambios. De niños a adultos.
Sus ojos me miraban fijamente. Yo seguía siendo un niño, imagino que debía de odiarme.
Pero no fue así, me tomo en sus brazos.
Sentí el calido abrazo de mi diosa, por primera vez.
Nervios, miedo, paz, tranquilidad y temor.
Todas esas sensaciones las experimente a la vez.
Y desde ese momento supe que no había nacido para cuidar de James, sino para rezarle a ella. Implorarle mis rezos, y notar como sus calidos brazos calmaban mí atormentaban alma.
A escondidas de James, me enseño a hablar y usar los poderes de Yuki a través de mi cuerpo.
Durante muchos años vivimos en una tranquila paz.
Seguía cumpliendo las órdenes de James, y él había centrado sus obsesiones en otra persona ajena a mí que no era Yuki.
Años después supe que esa obsesión se llamaba Alisa.
Mi última misión, nunca la complete, y nunca lo are.
James me llevo a un viaje al reino vecino, me contó que allí deseaba matar una mujer, pero que no lo tendría que hacer yo, sino que lo aria él, yo solo debía recoger a una “personita” tras terminar la faena.
Espere largo y tendido y cuando James salio, como me había ordenado. Entre a la sala, me paso lo que nunca me había pasado.
Sentí compasión.
Sentada en una silla, atada de pies y manos, se hallaba una niña de 8 años, su pelo era del color del vino y sus ojos azules con una franja rosada alrededor de la pupila.
Pude ver bien sus ojos, porque se hallaba en shock. Los tenía abiertos, con expresión de pánico y no parpadeaba. Sobre sus mejillas descendían pequeñas gotas de sangre.
¿Suya? No, no parecía herida, al menos, no físicamente.
Di un paso hacia ella, y entonces la luz de un relampagazo seguido de un enorme estruendo, ilumino la sala.
Solo fue un segundo. Pero frente a la niña a menos de un metro, quedaba una mujer atada del cuello apuñalada repetidas veces por el pecho, por todo el cuerpo más bien.
No dude en que no hubiera sido James.
Aquel acto tenía descrito la maldad intrínseca de mi amo.
Me acerque a la niña con la intención de matarla. James me había dicho que la dejara vivir, sin embargo me daba pena en el estado en el que estaba y la muerte parecía la mejor opción para la pequeña.
Aquella mirada intensa y penetrante, llena de calidez me encogió el corazón, ni siquiera los ojos de Yuki me habían mirado así una vez.
Iba a partirle el cuello, pero de mis ojos broto una lagrima, me miro otra vez, alzando su cabecita y su dulce voz me dijo:
No llores….
Me abrazo.
Notaba el latido de su corazón contra mi pecho. ¿Realmente no me tenia miedo?. No lo podía creer…Y en ese momento supe que debía cuidar de ella. Que yo había llegado a Eterniah para conocerla y protegerla de todo mal. Y me jure a mi mismo que James no iba a volver hacerle daño nunca más.
Huí con la pequeña al refugio de mi diosa. La implore un cuerpo humano, ya que con un cuerpo de demonio, jamás podría protegerla, no al menos en la mayor parte del día.
Y ella me lo concedió.
Y tras que me diera el cuerpo le pedí una cosa mas, le pedí que sellara mi alma, que si dejaba el camino de la luz, una magia poderosa me arrancaría el corazón del pecho, porque si volvía a caer en los pecados, ya no quería seguir viviendo.
Entonces llego el turno de conocer a Alecsandross, le conté lo ocurrido y no parecía sorprendido.
Tiempo después supe que cambio la vida de Alisa, la madre de Diciembre, por el nacimiento de un hijo varón con la sangre real de Eterniah corriendo por sus venas.
Y que su preciosa hija le importa más bien nada.
Quise llevármela de allí, pero en vez de desesperar y destrozar todo el castillo del eterno invierno, use la lógica y la astucia que Yuki me había enseñado por largos años.
Como el rey quería deshacerse de su hija y yo alejarla de él y de James, le propuse la genial idea, de que usando el motivo de la muerte de la reina Alisa, el Rey ordenaba mandar a su hija lejos de Eterniah. Donde pudiera crecer en paz y tranquilidad, estudiando y preparándose para la futura boda con el príncipe Cedrick. Aquella noticia no solo le encanto sino que la puso en práctica a los tres días siguientes, y de paso se gano el amor del reino, ya que todos le vieron como un rey protector y amante de su familia.
Nunca más lejos de la realidad.
Quise llevar a Yuki conmigo, pero eso solo conllevo a que mantuviera mi primera pela con James, y me dejara una cicatriz de por vida en el dedo.
Por primera vez estaba expresando mi odio reprimido contra James y por otro lado….sentí pena de decir adiós a mi creador.
Porque con aquel acto le demostré que nunca mas dominaría sobre mi.
Y entonces huí con mi pequeña princesa al mundo humano.
Y el mundo humano no fue el cuento de hadas que esperaba que fuera…
...
[ Oo. The World Is Mine .oO ]
...



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